Como laboratorio acreditado, cada ensayo in-situ se realiza con procedimientos normalizados y equipamiento calibrado, para garantizarte resultados precisos y trazables. El objetivo es claro: que tu instalación cumpla la normativa, rinda al máximo nivel y, sobre todo, sea segura para cada jugador que pisa esa superficie. Una instalación bien evaluada es una instalación que dura más, falla menos y protege a quien la usa.
Planimetría de subbases: La comprobación de irregularidades en el pavimento es esencial para garantizar tanto el correcto desarrollo del juego como la seguridad de los jugadores, ya que superficies defectuosas pueden aumentar el riesgo de lesiones. Esta medición se realiza con una regla de 3 metros y una cuña calibrada, localizando primero la deformación y colocando la regla perpendicular a ella y perpendicular al eje longitudinal del campo. Después, se introduce la cuña en el hueco para determinar la distancia máxima entre la superficie y la regla, asegurando una evaluación precisa de la irregularidad.